Ayuno progresivo

El Ayuno progresivo, puede ser una propuesta muy saludable

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Introducción

Últimamente se habla mucho de alimentos, tanto de su calidad como de su producción. Más concretamente, el consumo y la producción industrial de carne, así como la agricultura modificada genéticamente siempre están en el candelero.
Hemos pasado de cultivar y criar nuestros alimentos a ‘fabricar’ nuestros ‘comestibles’ 1.

Desde que nació la industria alimentaria, entramos en una peligrosa deriva para nuestra salud y para la sostenibilidad del planeta mismo que nos sustenta. De hecho, podemos decir que nuestros insostenibles hábitos de consumo (en general) están amenazando seriamente la propia supervivencia de nuestra especie, así como el frágil equilibro natural de la vida en nuestro planeta.

Así pues esta cuestión trasciende con mucho el ámbito de la nutrición humana, pero por ahora vamos a centrarnos en ésta.

Abunda la información sobre diversidad de dietas y nosotros mismos hemos dedicado ya algunas páginas a cuestiones de alimentación saludable 2, así que hoy vamos a abordar un enfoque distinto, que es el del ayuno.

Ayunar no es ninguna locura. Al contrario, con mesura es beneficioso, incluso necesario.
Lo que realmente es una locura es lo que ingerimos cada día, tanto en cantidad, como en calidad.

Nuestra propuesta es ayunar siempre con supervisión médica, consumiendo sólo líquidos (caldos y licuados). De forma progresiva, comenzando primero con ayunos intermitentes y aumentando gradualmente la duración de las horas diarias de ayuno, el ayuno puede ser una propuesta muy saludable. Después, podremos abordar ayunos más largos, alargando progresivamente su duración desde tres días a cinco, siete, catorce o veintiún días.

Se puede vivir sanamente con un tercio de lo que comemos en el ‘primer mundo’. De hecho, con los otros dos tercios sobrantes perjudicamos seriamente nuestra propia salud y la del planeta, incrementando los beneficios de la industria farmacéutica y de los múltiples negocios relacionados con la salud.

Conviene señalar que esos abusos que enferman a la población del primer mundo son los causantes de la inanición en el tercer mundo. Lo lamentable es que se producen más alimentos de los necesarios para nutrir a toda la población mundial, pero están repartidos de un modo terriblemente desigual. Los excesos que enferman a los ‘ricos’ son los causantes de la desnutrición de los ‘pobres’ así como de la contaminación y expolio de los recursos naturales globales.

Con el auge de la industria alimentaria y su profusa promoción publicitaria, nos alimentamos de comida ultraprocesada y adictiva, cuyo fin no es nutrirnos, sino satisfacer los “circuitos de recompensa neuronales” sin tener en cuenta las consecuencias perjudiciales de nuestra adicción.

Los supermercados están repletos en un 80% con comestibles ultraprocesados y adictivos. Cada vez es más difícil encontrar alimentos realmente sanos, pero nuestro ADN, configurado a lo largo de millones de años, sigue siendo paleolítico. No estamos adaptados para ingerir comestibles industriales y el resultado es una escalada exponencial de patologías metabólicas (diabetes, cáncer, enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico, obesidad, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades autoinmunes) con un origen común, lo cual supondrá un importante reto (y coste) para los sistemas de salud publica en la próxima década.

El 35% de adultos estadounidenses están obesos, un 38% padece prediabetes y un 14% ya son diabéticos. Es decir que el 52%, la mayoría de la población, padece esta grave enfermedad crónica. En Europa los datos son cada vez más parecidos.

Habitualmente los comestibles industriales contienen elevados niveles de hidratos de carbono que elevan nuestros niveles de insulina de forma casi crónica, empujándonos a un estado de resistencia a la insulina constante que deriva en procesos inflamatorios persistentes, el ambiente precursor de las grandes enfermedades occidentales, diabetes tipo 2, cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades neurodegenerativas.

Beneficios del ayuno

El ayuno es una de las herramientas más potentes y baratas que existen para promover o recuperar la salud.
Es la forma más eficaz de regenerarse, rejuvenecerse y reiniciar todos los sistemas del organismo.

  • Aumenta la energía
  • Regula la glucemia y los niveles de insulina
  • Aumenta la hormona de crecimiento
  • Limpia el Colon
  • Aumenta la longevidad de calidad
  • Aumenta la adrenalina
  • Favorece la desintoxicación
  • Favorece la pérdida de peso
  • Mejora los sistemas bioquímicos
  • Elimina la ‘basura’ metabólica
  • Produce Regeneración mitocondrial

Últimamente se habla mucho del ayuno intermitente como herramienta para conseguir algunos de estos efectos, y es, sin duda una forma de vida que nos aporta salud y grandes beneficios, y se constituye como una forma fácil de hacer cierta restricción calórica, con efectos positivos en la calidad de vida y en la longevidad. Pero hay otros efectos importantes que sólo se logran cuando hacemos un ayuno más prolongado y por esto, proponemos este tipo de ayunos en algunos momentos del año.

La falta de alimento ofrece un descanso muy necesario al sistema digestivo, permitiendo que se regeneren el epitelio, la permeabilidad intestinal, el equilibrio de la microbiota (flora intestinal) y la reducción del SIBO (crecimiento bacteriano excesivo en el intestino delgado) que tanto nos hincha, eliminándose el exceso de bacterias patógenas.

Aunque nuestro metabolismo sigue consumiendo entre 1200 y 1500 calorías diarias, el ayuno permite ahorrar una energía que el organismo puede dedicar a procesos emuntorios 3, a la regeneración y reparación de los tejidos, y al reajuste del metabolismo.

Al contrario de lo que se podría pensar, el ayuno aumenta nuestros niveles de energía, de lucidez mental, y nuestra capacidad de concentración. Nuestro organismo es capaz de prescindir de la energía rápida (pero vacía) que procede de los hidratos de carbono y utilizar nuestras propias reservas de grasa como fuente de energía eficaz. Al quemar esa grasa vieja almacenada durante años, desechamos los tóxicos que contiene y que son una fuente de inflamación y oxidación.

Nos permite regular los niveles de glucosa e insulina y reiniciar los parámetros de nuestro organismo.

Con el ayuno aumenta la producción de hormona de crecimiento, con el objetivo de conservar los tejidos y promover la movilización de las reservas de grasa, conservar la masa muscular y la densidad ósea. Su producción desciende con la edad, pero el ayuno es un fortísimo estimulante. En cinco días de ayuno se dobla su producción, por todo esto recomendamos acompañar el ayuno de ejercicio físico y trabajo de fuerza, que gracias al aumento de producción de hormona de crecimiento permitirá la conservación de la masa muscular durante el ayuno y el aprovechamiento de los importantes efectos metabólicos de la masa muscular. Pasado el periodo de adaptación, no te faltará energía para hacer el ejercicio necesario para mantener tu masa muscular.

Durante el ayuno, también aumenta la producción de Adrenalina con el fin de tener energía para salir a “cazar”. Después de 24h de ayuno aumenta su producción y a las 48h la tasa de metabolismo basal habrá aumentado un 3,5%. Esto nos aportará energía suficiente para entrenar. Es decir que, durante estos ayunos no se enlentece el metabolismo como sí ocurre en dietas hipocalóricas largas, puesto que nuestro cuerpo tiende a adaptarse a estas situaciones.

En ayunos de sólo tres días ya se ha observado una mejoría del 14% en el metabolismo basal.

Liberarnos de la adición alimentaria

El ayuno nos permite recuperar la flexibilidad metabólica que hemos perdido debido a la alimentación constante con hidratos de carbono. Estamos genéticamente programados para utilizar las grasas como fuente de energía, esto nos ha permitido sobrevivir como especie, y esta fuente de energía es la más efectiva y también tenemos la capacidad de utilizar los hidratos de carbono como fuente de energía que aprovechábamos en las ocasiones puntuales en las que teníamos acceso a estos nutrientes. Sin embargo, desde hace algunas generaciones, que no suponen más que una minúscula parte de la existencia del homo sapiens, los cambios de la industrialización nos han llevado a una alimentación ultraprocesada. Esto se traduce en un aporte continuo de hidratos de carbono cada 3-4h, de forma que comemos 4-6 veces al día, en todo momento tenemos acceso a comida y a hidratos de carbono (nuestros niveles de insulina están continuamente elevados), por lo que nuestro sistema de utilización de las grasas como fuentes de energía cada vez queda más olvidado.

Esto hace que en las ocasiones en las que por alguna razón no tenemos acceso a nuestra ‘dosis’ cada 3-4h o a una comida cargada de hidratos, nuestro cuerpo entra en pánico y se activan todas las alarmas. Lo normal, lo fisiológico, lo saludable es mantener una adecuada flexibilidad metabólica y no tener que vivir esclavos de la comida. Este tipo de alimentación afecta a nuestros neurotransmisores y sistemas hormonales, sometiéndonos a cambios de humor y de estado energético durante todo el día.

Un buen ejemplo es nuestra creciente adicción al azúcar blanca refinada:

  • En los años 1.870 consumíamos 6 kg de azúcar por habitante..
  • En 1.910 ya consumíamos 40 kg de azúcar por habitante.
  • El último informe del año 2.000 ya consumíamos 70 kg de azúcar por habitante.

Nuestro cuerpo no está diseñado para asimilar tal cantidad de azúcares y carbohidratos refinados. Y este hecho es uno de los principales factores para que tu cuerpo genere exceso de radicales libres.

A menudo observo en los ayunantes que, tras cuatro días de ayuno, la concentración parece mejorar, el pensamiento creativo se expande, la depresión desaparece, el insomnio se detiene, la ansiedad se desvanece, la mente se vuelve más tranquila y comienza a aparecer una alegría natural. Mi hipótesis es que, cuando las toxinas físicas se eliminan de las células del cerebro, automáticamente la función mental-cerebral mejora y las capacidades espirituales se expanden de manera notable.” ~ Dr. Gabriel Cousens

Recuperar energía y vitalidad

Los procesos de digestión, asimilación y metabolismo
consumen el 65% de nuestra energía corporal.

  • En ayunas, el cuerpo queda eximido de su esfuerzo cotidiano y se entrega a labores de ‘autolimpieza’, popularmente conocidos como autofagia. En este proceso, para obtener energía el cuerpo elige como primeros elementos a consumir aquellas células que están defectuosas, en mal estado, desestructuradas, ofreciéndonos así una oportunidad de reciclarnos, rejuvenecernos y limpiarnos. Esto nos aleja de las neoplasias (tumores), y nos ayuda a renovar el grupo mitocondrial tan importante para el mantenimiento de la salud.
  • El ayuno en sí mismo no es un tratamiento. Crea un entorno propicio para los mecanismos naturales de curación, sin la intervención de agentes externos.
  • Mejora la claridad mental y la concentración.
  • Proporciona mayor serenidad y claridad.
  • Facilita el abandono de hábitos poco saludables o adicciones que solemos asociar inconscientemente a la ingesta de alimentos (tabaco, drogas, alcohol).

Ayunar con supervisión es seguro, no tiene efectos secundarios 4, simplifica tu vida, es barato, es apto para todos los tipos de alimentación (paleo, vegana, carnívora, ultraprocesada, vegetariana, macrobiótica…) y es una estrategia muy poderosa.

Al cabo de tres días ya se deja de sentir hambre y ésta suele desaparecer por completo después de los primeros cinco o seis días.

En ayunos de tan sólo tres a cinco días, las investigaciones ya señalan una importante caída de la inflamación, una mejoría en la señal de la insulina y un reajuste casi total de la función inmune.

Las células anormales y pre-cancerígenas parecen ser empujadas hacia la apoptosis o la muerte celular, que selecciona los tipos celulares sanos. En total, esto describe un proceso que debería (en teoría) revertir muchos de los síntomas del envejecimiento, mediante la reducción de los procesos que parecen participar en la autoinmunidad y el cáncer.” ~ Robb Wolf, investigador bioquímico, autor de “The Paleo Solution”

El exceso de radicales libres en el cuerpo produce estrés oxidativo. Los radicales libres son átomos o moléculas que han ‘perdido’ uno o varios electrones de su estructura original y que necesitan recuperar su equilibrio electroquímico ‘robando’ los electrones faltantes a otras moléculas equilibradas.

Hoy se sabe con seguridad que los radicales libres son la causa directa del envejecimiento celular de nuestro organismo en general y de más de 250 enfermedades crónicas y degenerativas.

Uno de los beneficios del ayuno es que resulta de gran ayuda para la gente resistente a la insulina e hiperinsulinémica para acceder a sus almacenes corporales de grasa para obtener energía -además de obtener el montón de beneficios de reducir los niveles de insulina. Después de décadas de desregulación metabólica, algunas personas tienen que hacer todo lo que puedan para recuperar unos niveles de insulina saludables, y el ayuno ayuda a conseguirlo.” ~ Amy Berger, nutricionista

Consideraciones previas y mediciones.

Previamente al ayuno, es aconsejable hacer una analítica para confirmar que no hay ninguna alteración que desaconseje el ayuno, tal como la anemia, alteraciones renales o hepáticas o endocrinas, alguna reactivación viral, etc.

Haremos una medición de composición corporal lo más precisa posible, mediante una densitometría ósea. En su defecto, un buen análisis de Bioimpedancia Eléctrica de tipo Tanita (Analizador de Composición Corporal), también nos puede ayudar.

Unos apuntes diarios sobre nuestro estado de salud, dolores, molestias, rigideces, humor, emociones y estrés, nos servirán para hacer una evaluación tras el ayuno.

Haremos regularmente una medición de :

  • Tensión arterial
  • Pulso basal
  • Capacidad de apnea
  • Temperatura basal
  • medidas antropométricas

Repetiremos estas mediciones a lo largo del ayuno para constatar la evolución de nuestro estado de salud.

Debemos tener en cuenta el peso máximo que queremos perder y pesarnos cada día en ayunas desnudos y después de las evacuaciones.

Volveremos a realizar todas estas pruebas, medidas y reflexiones tras finalizar el ayuno.

Recomendaciones:

  • Comenzar con una semana de preparación ayunando parcialmente 8h / 16h (continuadas de ayuno)
  • Hacer un Ayuno de licuados y caldos antes de hacer un ayuno sólo de agua.
  • Salir del ayuno poco a poco y reeducar nuestros hábitos alimenticios.
  • En ayunos de más de 7 días, siempre supervisado por personas cualificadas.

Los ayunos suelen ser más llevaderos, amenos, enriquecedores y gratificantes cuando se realizan en grupo.
Conviene eliminar cualquier miedo o duda antes de emprender un ayuno, estar motivados y convencidos de los beneficios que vamos a obtener, de modo que podamos afrontarlo con ánimo receptivo e incrementar los efectos positivos. La actitud mental es fundamental para el éxito de este proceso. Los beneficios mentales también son notables.
La conclusión del ayuno es tanto o más importante que los preparativos.
Las características del post-ayuno se regirán por la duración e intensidad del propio período de ayuno.
Para ayunos de diez días o más, lo más recomendable es tomarse tres días de adaptación.
Los primeros alimentos que se ingieran deben ser altamente nutritivos y fáciles de digerir.

Alimentos permitidos durante este tipo de ayuno:

  • Té e infusiones.
  • Café sin azúcar ni ningún tipo de edulcorante.
  • Licuado verde (casero)
  • Caldo de huesos (casero)
  • Se puede añadir, aceite de coco, mantequilla clarificada (Ghee) o crema de coco.
  • Agua.
  • Agua con gas y limón.
  • Licuados (controlados en dosis y cantidad) en el caso de optes por la versión más suave, éstos estarán compuestos en un 80% de verduras y un 20% de frutas de baja carga glucémica.

No todas las grasas son ‘malas’:

La grasa no es el enemigo si sabemos escogerla bien. En realidad las grasas son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, al mismo nivel que los hidratos de carbono y las proteínas.
Las grasas ‘buenas’ 5, saludables, son las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, unos ácidos grasos cuyo consumo no representa ningún riesgo de enfermedad cardiovascular. Al contrario, mejoran la salud del corazón. Se ha demostrado que la ingesta de grasas mono y poliinsaturadas ayuda incluso a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
Consumiendo estos alimentos ricos en grasa saludable tendréis cubiertas las necesidades de grasa para el buen funcionamiento del organismo y, además, vuestra salud os lo agradecerá: Pescado azul, Aceitunas, Aguacate, Huevos, Frutos secos, Semillas, Chocolate negro, Coco…

Pincha aquí para ver más información sobre alimentos grasos saludables.

Programa gradual de adaptación al ayuno

Si nunca has hecho un ayuno, te aconsejamos que comiences con ayunos parciales intermitentes o ayunos muy cortos antes de abordar un ayuno largo:

  • Ayunos de 12-14h dos o tres veces a la semana.
  • Ayunos de 16-21h una o dos veces a la semana.
  • Ayunos de 36h una vez a la semana.
  • Ayunos de dos o tres días una o dos veces al mes.
  • Ayunos de 5-7 días.
  • Ayunos de 14-21 días .

Las mejores épocas para hacer ayuno son la primavera y el otoño.

Preparación antes del ayuno:

Comenzaremos la preparación dos días antes de iniciar el ayuno.

  • Desayuno: 200-300gr de fruta fresca o café con grasas ‘buenas’ .
  • Comida: ensalada variada de vegetales crudos o plato de verduras al vapor o al wok.
  • Cena muy ligera: crema de verduras, fruta o caldo de huesos.

Adaptación después del ayuno:

El número de días de adaptación necesarios después de un ayuno dependerá de los días de ayuno realizados.

  • Fase 1: dos días en esta fase por cada día de ayuno, dieta 100% vegetal con algo de grasas, aceite oliva, aceitunas, aguacate, semillas, frutos secos, etc.
  • Fase 2: dos días en esta fase por cada día de ayuno. Misma dieta que la de preparación, pero añadiendo un 20% de Hidratos de carbono complejos, verduras, legumbres, frutas con mucha fibra, arroz integral.
  • Fase 3: Comida saludable y ejercicio como forma de vida

Tabla orientativa:

Ofrecemos esta tabla para que la adaptes a tus horarios y a tus circunstancias personales.

Horario Días ayuno Día D-3 Día D-2 Día D-1 Día D
7h30 Despertar Medir y Pesar Medir y Pesar Medir y Pesar Medir y Pesar Medir y Pesar
8h00 Agua, café, infusión Agua ciruela Agua, café, infusión Agua, café, infusión Agua, café, infusión
8h15 Meditación Meditación Meditación Meditación Meditación
9h15 Suero Gachas avena Gachas avena Gachas avena Desayuno
10h30 Licuado Rejuvelac Rejuvelac Rejuvelac Licuado
12h Suero Licuado Licuado Licuado —-
13h Ejercicio suave Ejercicio suave Ejercicio suave Ejercicio Ejercicio
14h Suero Gachas avena Arroz con verdurasAlimento ligeroComida sana
17h30 Suero Infusión Infusión Infusión Infusión
18h30 Suero Suero Caldo, Miso Caldo, Miso Cena ligera
20h00 Meditación Meditación Meditación Meditación Meditación
21h Sueño Sueño Sueño Sueño Sueño

Suplementos de acompañamiento :

Agua alcalina: agua ionizada con un pH superior a 7,3 que ayuda al organismo a eliminar los desechos ácidos que se producen durante el proceso natural de la digestión.
Este tipo de agua es un antioxidante muy potente que, mediante la producción de iones hidroxilos, favorece la producción de oxígeno, ayuda a combatir los radicales libres, corrige el balance ácido/alcalino del cuerpo, regenera las células y combate ciertos signos del envejecimiento.

Carbonato de magnesio

Agua de mar

Jengibre

Infusiones de apoyo al hígado y al riñón:

Consejos prácticos:

  • Bolsa de agua caliente
  • Enemas
  • Hidroterapia de colon
  • Sauna

Posibles efectos colaterales del ayuno:

El ayuno tiene numerosos efectos positivos en nuestra fisiología que, debido a sus importantes efectos depurativos y regeneradores, también pueden producir diferentes síntomas molestos, variables en intensidad y variedad en función de cada persona.

Conocer estos posibles efectos colaterales y saber cómo superarlos, nos permitirá evitar el estrés y seguir con normalidad el programa hasta alcanzar nuestros objetivos.

  1. Estreñimiento: es muy común que se produzcan fenómenos de estreñimiento puesto que los movimientos peristálticos se estimulan desde la masticación. Sin embargo el ayuno estimula el vaciamiento del intestino delgado. Por lo tanto, la importancia de eliminar los residuos y los tóxicos acumulados, se recomienda utilizar suplementos con magnesio, hacer enemas o hidroterapia de colon a lo largo del proceso, especialmente en ayunos prolongados. El epitelio del sistema digestivo se regenera en estos procesos y expulsamos los residuos del epitelio viejo por lo que es importante estimular estas funciones.
  2. Dolor de espalda: Los vasos sanguíneos que extraen nutrientes del colon se encuentran muy próximos a los nervios de la espina dorsal. La bioquímica utilizada en el catabolismo irrita los nervios.
    Los ejercicios de liberación miofascial y de activación, y las infusiones y técnicas de apoyo al hígado y al riñón facilitarán el drenaje de los tóxicos. A estos efectos el jengibre puede ser de gran ayuda.
  3. Halitosis: Es normal. Los pulmones son órganos de eliminación y los desechos, en su camino hacia el exterior, también pasan por ellos
  4. Llagas: El incremento de bacterias en las cavidades interdentales y de residuos en la lengua pueden causar llagas, en este caso recomendamos el uso de Oligoviol Oral (lab Vitae)
  5. Resfriados y virus: Siendo una vía de eliminación de toxinas, la mucosidad aumenta y puede atrapar a los virus. El jugo de limón es un buen aliado.
  6. Mareos: El corazón puede descansar al máximo y bombea más lentamente, lo que reduce la tensión arterial. Es posible que, por falta de movimiento, el cerebro no reciba la cantidad de oxígeno suficiente.
    Los ejercicios de activación, liberación miofascial, el café como vasodilatador, y las terapias manuales atenúan y eliminan estos síntomas.
  7. Vómitos / diarrea: El organismo puede eliminar las sustancias tóxicas del duodeno en forma de vómitos o diarrea. Si la situación se prolonga en el tiempo, hay que suspender el ayuno.
  8. Cefalea: La eliminación de toxinas causa la contracción de los músculos del cuello y hombros, origen frecuente de dolores de cabeza y tensión muscular.
    El efecto vasodilatador del café, así como los ejercicios de activación y liberación miofascial, y las terapias manuales atenúan y eliminan estos síntomas.
  9. Contracturas: Debido a la sobrecarga tóxica en el hígado, la secreción de bilis puede llegar al estómago. Para diluir esa bilis y prevenir las náuseas, es bueno beber agua o zumo de zanahoria.
  10. Nerviosismo: En los primeros días del ayuno la glucosa se dirige principalmente al sistema nervioso central. Cuando el aporte comienza a declinar, aumento de la liberación de catecolaminas. Los momentos de meditación y entrenamiento sirven para controlar estos efectos.
  11. Problemas en la piel: Aparición de granos, erupciones, forúnculos o eczemas que desaparecerán al cabo de los días, una vez limpio de mucosidades y toxinas. Piel más suave y pura.
  12. Cansancio: Los órganos internos recuperan su energía. Además, se reactiva a actividad y el rendimiento intelectual. En contrapartida, la musculatura exterior se debilita.
  13. Hipoglucemia y debilidad vascular: El exceso de toxinas en sangre y un descenso pronunciado en los niveles de azúcar pueden debilitar la circulación. El drenaje linfático (presoterapia) favorece estos aspectos.
  14. Problemas renales: El filtraje de toxinas puede irritar al riñón, especialmente si ya se encontraba en mal estado. No hay que hacer más 3 o 4 días de ayuno si existe vulnerabilidad renal, cólicos previos, etc.
  15. Sensibilidad hepática: para evitar cualquier posible complicación, el ayuno siempre debe abordarse gradualmente, por etapas, comenzando con ayunos breves. Poco a poco, iremos incrementando su duración, apoyando siempre al hígado con infusiones (desmodium, alcachofa, cardo mariano o cola de caballo) y con jugos vegetales con limón y remolacha.

Efectos negativos que debemos atender de inmediato:

  • Insomnio persistente
  • Alucinaciones o delirios
  • Hipotensión aguda
  • Ataques de ansiedad
  • Crisis de acetona
  • Arritmia y taquicardia (especialmente en personas de edad avanzada con insuficiencia cardíaca.
  • Anuria (insuficiencia renal)
  • Incapacidad para ponerse de pie y caminar.

Ante cualquiera de estos síntomas, se debe interrumpir el ayuno inmediatamente y acudir a un médico o especialista en salud.

CONTRAINDICACIONES:

  • Personas desnutridas
  • Anorexia
  • IMC inferior al 18,5%
  • Niños
  • Mujeres embarazadas
  • Mujeres dando lactancia
  • Personas con ácido úrico alto
  • Diabetes (únicamente con estricto control médico)
  • Personas tomando medicamentos, insulina, metamórfica, etc.
  • Tuberculosis evolutiva
  • Insuficiencia renal
  • Fobias alimentarias (bulimia, anorexia nerviosa)
  • Miopatías
  • Periodos con altos niveles de estrés

Si necesitas asesoramiento, supervisión o acompañamiento, no dudes en contactar con un médico especialista para que te diseñe un programas de ayuno personalizado.

Algunas Recetas

Receta del “suero para el ayuno”

Ingredientes para cada litro de agua (tomar dos o tres litros diarios)

  • 1 cebolla (es diurética y limpia hígado y riñón)
  • 1 rama de apio (es diurética y limpia hígado y riñón)
  • 1 zanahoria (vitamina E)
  • medio limón (vitamina C)
  • pizca de bicarbonato (minerales, sales y potasio)
  • 2 cucharadas de levadura cerveza (vitamina B)

Hervir durante una hora la cebolla, el apio y la zanahoria (cuidado con los derrames de agua).
Dejar enfriar y colar cuando esté a temperatura ambiente.
Añadir el zumo de limón, el bicarbonato y la levadura.
Mezclar bien y repartir en dos o tres botellas (preferiblemente de cristal).
Consumir gradualmente a lo largo de la jornada.

Receta del “licuado verde”

Ingredientes para un litro de licuado (jugo más agua hasta completar el litro)

  • 1 manzana verde
  • 2 ramas de apio
  • 1 pepino
  • 1 puñado de espinacas en hoja fresca (se puede sustituir por berzas o acelgas)
  • hojas de hierbabuena
  • 1 trozo de jengibre
  • 1 cucharada de café de espirulina en polvo
  • un limón

Se trocean los ingredientes para que quepan en la licuadora y al jugo resultante se le añade agua (tibia en épocas de frío) hasta completar el litro de brebaje.
El licuado ha de tomarse inmediatamente para evitar su oxidación.

Receta de las gachas de avena

La avena es un cereal sin gluten rico en hidratos de carbono, minerales y algunas vitaminas. Además de ser muy saciante y energético, posee saludables compuestos antioxidantes y también fenólicos, que ayudan a reducir el nivel de colesterol en sangre. Al ser tan rica en fibra, mejora el tránsito intestinal y tiene una gran capacidad saciante.
En forma de gachas, la avena es un desayuno que nos aporta energía para toda la mañana.
Para salir del ayuno, recomendamos elaborar las gachas con agua aunque la leche animal o vegetal aporta más nutrientes y proteínas.
Cuando queda poco para terminar la cocción, añadimos alguna fruta dulce troceada, como un plátano o una manzana, y también las uvas pasas.

Este cereal se puede encontrar en diferentes formatos, adecuados para cada tipo de elaboración. La avena en grano es ideal para acompañar un plato, como si fuera arroz, pero no nos irá bien para cocinar unas gachas. En este caso elegiremos la avena en copos –partículas obtenidas del procesado del grano– aunque los hay grandes y pequeños. Los pequeños se hacen más rápido y el resultado es más cremoso. Los copos también nos sirven para hacer tortitas, galletas, etc.

Ingredientes para una ración:

  • dos cucharadas soperas (20 gramos) de copos finos de avena
  • 250 ml de líquido, ya sea leche animal, vegetal o agua.
  • medio plátano o media manzana
  • uvas pasas, dátiles u orejones troceados al gusto
  • una pizca de canela
  • corteza de limón

No es aconsejable lavar la avena antes de utilizarla porque puede ablandarse.

Hervir los copos finos de avena en agua (o en leche vegetal).
Conviene usar un recipiente suficientemente amplio para que la avena pueda expandirse.
No dejar de remover durante la cocción y mantener la proporción de líquido y sólido para evitar que los copos se enganchen a la cazuela y que la textura final nos quede cremosa, como una crema de verduras un poco espesa.
Hemos de estar atentos durante todo el cocinado, a fuego medio-bajo para que no se nos quemen. Si usamos copos grandes, tardarán algo más en cocinarse y deberemos estar más atentos para que no se acabe el líquido.
Cuando ya queda poco para terminar la cocción, añadimos las uvas pasas y también alguna fruta dulce troceada, como un plátano o una manzana.
Dejar reposar hasta que enfríe.
Conviene comerse las gachas enseguida, aunque también se pueden preparar con antelación pues, en el frigorífico resisten bien un par de días. En ese caso, lo calentaremos añadiendo un poco del líquido utilizado (agua o leche) y removemos hasta recuperar la textura.

Pincha aquí para ver más información sobre cómo cocinar la avena

Receta del Rejuvelac

El Rejuvelac es una bebida fermentada, enzimática y probiótica, fácil de preparar y muy refrescante, aunque también muy rica en nutrientes.
Esta saludable bebida probiótica (que ayuda a restablecer el balance microbiano intestinal) también es conocida como agua de vida, agua purificadora o agua enzimática para rejuvenecer, ya que contiene vitaminas B, K y E, proteínas y enzimas.
Esta bebida también se utiliza en la alimentación vegana para fermentar quesos, hacer limonada o beber en forma de jugo.

El Rejuvelac es un fermento que proviene de la germinación de diversas semillas integrales de cereales como alfalfa, avena, cebada, centeno, quínoa, o trigo sarraceno, entre otras. Un alimento fermentado es un alimento predigerido, es decir que las proteínas ya están descompuestas en aminoácidos y los carbohidratos en azúcares simples, como dextrinas y sacarinas, unos nutrientes de rápida asimilación con muy poco consumo de energía.

El proceso de fermentación se debe a las enzimas pero, cuando cocinamos los alimentos, se pierden muchas enzimas, lo cual sobrecarga el trabajo del intestino, causando trastornos digestivos.

Pincha aquí para ver la receta y toda la información sobre el rejuvelac.

1 Observen la notable diferencia entre un alimento (que nutre) y un comestible (que se puede comer pero no es un alimento saludable).

2 Pincha aquí para ver nuestras páginas informativas sobre Alimentacion Saludable

3 Anatomía: conducto u órgano excretor del cuerpo (limpieza, eliminación, excreción). En plural, es un conjunto de glándulas que están ubicadas en las axilas, ingles y por la parte de atrás de la orejas.

4 Sin embargo, sí que existen algunas contraindicaciones que señalaremos más adelante.

5 Las grasas ‘buenas’, saludables, son las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, cuyo consumo no representa ningún riesgo de enfermedad cardiovascular. Al contrario, mejoran la salud del corazón.

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