La casita de Retiro

La importancia de practicar en retiro

En sus cursos y retiros Lama Trinle plantea un enfoque gradual, por etapas, en el que se enfatiza la interacción entre los medios hábiles y la sabiduría, así como la práctica como medio directo a la experiencia meditativa que conduce a la liberación en la plenitud del Despertar. El Lama nos recuerda con frecuencia que el camino de liberación que el Buda enseñó no es un camino de creencias ni tampoco un camino de conocimiento, porque ningún concepto ni ninguna suposición pueden llevarnos por sí solos a la plenitud del Despertar. Sólo la experiencia directa, en primera persona, tiene el poder de Despertarnos definitivamente de esta pesadilla cíclica en la que estamos atrapados desde tiempos sin principio.

Estas experiencias imprescindibles se irán presentando gradualmente a medida que nos vamos aplicando con determinación y convicción en la tarea íntima de nuestra propia auto-liberación, empleando las herramientas que el Buda fue dejando para nosotros a lo largo del camino.

En el Linaje Shangpa Kagyü en el que se formó Lama Trinle, se enfatiza especialmente la importancia de la práctica personal para ir recorriendo el trecho que va del dicho al hecho, hasta el Despertar en la Plenitud.

Como nuestra Escuela también plantea que la práctica personal es el medio por excelencia para asimilar el Dharma, el Lama comparte junto a su residencia una casita de retiro conocida como «El Refugio», con el propósito de acompañar y facilitar una práctica intensiva tanto para los nuevos alumnos como para los practicantes veteranos.

El-Refugio Pincha aquí para solicitar una reserva

El Refugio es un espacio donde puedes desconectar de todo y conectar con tu ser interior, un lugar donde se te proporciona alimento espiritual con la guía de Lama Trinle, sin tener que preocuparte de ninguna otra cosa pues también te será proporcionado el alimento físico, una comida vegetariana y saludable para que en esos días de retiro y silencio puedas centrarte en tu práctica sin ninguna distracción.

La casita no es un alojamiento ordinario sino un recinto dedicado a la práctica del Dharma, por lo tanto el Refugio no tiene precio, no se ‘paga’ por lo recibido, se agradece con generosidad, conscientes del incalculable valor de lo que se recibe, un raro tesoro que enriquecerá tu vida.

Al dejar el refugio, es costumbre hacer una ofrenda al Lama en agradecimiento por el tesoro del Dharma que se ha recibido,
y una ofrenda para contribuir al sostenimiento de este espacio de armonía y paz.

Para más información, consultar la
Propuesta Educativa de Lama Trinlé

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